186 - Jesucristo, que tanto me amaste
Estrofa 1
Jesucristo, que tanto me amaste,
entregando tu vida por mí,
jamás nunca podré yo pagarte
ese grande favor que me hiciste;
comprometido estoy a servirte,
por el resto de todos mis días.
Coro
Una cosa he demandado a Jehová,
con su ayuda yo la buscaré,
que esté yo presente en su casa,
porque ahí él envía su gloria;
y también en su casa encontramos
salvación y la vida eterna.
Estrofa 2
Anduvimos como las ovejas que no tienen
pastor que las guíes; pero Cristo
bajó desde el cielo,
y él puso su vida en la cruz.
Hoy sabemos que si somos fieles,
vida eterna con Cristo tendremos.
Estrofa 3
No olvidemos, hermanos queridos,
que mi Dios sus promesas no olvida;
caminemos en paz y en amor,
siendo fieles a sus mandamientos;
él ha dicho que el que se
humillare entrará a morar en su gloria.