238 - Cuántos hay que no sienten la delicia
Estrofa 1
Cuántos hay que no sienten la delicia que sentimos el pueblo de Dios
Desde que entramos a la Iglesia empezamos a sentir
El rocío del Espíritu que inunda nuestro ser
Y si venimos con tristezas, o problemas de la vida
Cuando estamos en la iglesia nos liberta el Señor
Estrofa 2
Razón tenía David en expresarse cuando decía al pueblo de Dios:
“¡Mirad cuán bueno y delicioso es estar en armonía
Alabando y bendiciendo a Jesús el Salvador!”
Como buen óleo que desciende hasta el borde del vestido
El Espíritu desciende e inunda nuestro ser
Estrofa 3
La promesa sólo es para el que cree, así lo dice la Santa Escritura
Que el que cree en Jesucristo, y en su Palabra Santa
Como ríos de agua viva correrían sobre él
Todos a una, gracias damos a Jesús nuestro Señor
Por tan grande privilegio que tiene el pueblo de Dios