279 - ¡Oh, buen Maestro, despierta!
Estrofa 1
¡Oh, buen Maestro, despierta!
¡Ve, ruge la tempestad!
La gran extensión de los cielos se llena de oscuridad
¿No ves que aquí perecemos?
¿Puedes dormir así
Cuando el mar agitado nos abre profundo sepulcro aquí?
Coro
Los vientos, las ondas oirán tu voz: “Haya paz”
Calmas las iras del negro mar; las luchas del alma las haces cesar
Y así la barquilla do va el Señor hundirse no puede en el mar traidor
Doquier se cumple su voluntad: “Haya paz, haya paz”
Tu voz resuena en la inmensidad: “Paz, haya paz”
Estrofa 2
Despavorido, oh Maestro, te busco con ansiedad
Mi alma angustiada se abate; arrecia la tempestad
Pasa el pecado a torrentes sobre mi frágil ser
Y perezco, perezco, Maestro, ¡oh, quiéreme socorrer!
Estrofa 3
Vino la calma, Maestro. Los vientos no rugen ya
Y sobre el cristal de las aguas el sol resplandecerá
Cristo, prolonga esta calma; no me abandones más
Cruzaré los abismos contigo al puerto de eterna paz