315 - El mundo es un desierto
Estrofa 1
El mundo es un desierto que agua para el alma no puede producir
Y en ese desierto mi alma transitaba muriéndose de sed
Coro
El agua cristalina, el agua que me diste, Jesús, yo la tomé
Y desde ese momento has transformado mi alma y ahora soy feliz
Estrofa 2
Se ha calmado el ansia de los deseos del mundo, ya sed nunca tendré
Mi alma está bebiendo del agua de la vida, y el agua es mi Jesús
Estrofa 3
Ahora sólo veo la gloria allá en el cielo donde voy a vivir
Morando con mi Cristo, el agua de la vida, que me pudo salvar