350 - Hay una fuente sin igual
Estrofa 1
Hay una fuente sin igual la sangre de Emanuel
En donde lava cada cual las manchas que hay en él
las manchas que hay en él, las manchas que hay en él;
en donde lava cada cual las manchas que hay en él.
Estrofa 2
El malhechor se convirtió muriendo en una cruz
Al ver la sangre que vertió sin culpa el buen Jesús
sin culpa el buen Jesús; al ver la sangre que vertió
sin culpa el buen Jesús.
al ver la sangre que vertió sin culpa el buen Jesús.
Estrofa 3
Y yo también, cuan malo soy, lavarme allí podré
Y en tanto que en el mundo estoy su gloria cantaré
su gloria cantaré, su gloria cantaré;
y en tanto que en el mundo estoy su gloria cantaré.
Estrofa 4
Tu sangre nunca perderá, oh Cristo, su poder
Y sólo en ella así podrá tu iglesia salva ser
tu iglesia salva ser, tu iglesia salva ser,
y sólo en ella así podrá tu iglesia salva ser.
Estrofa 5
Desde que aquella fuente vi, mi tema sólo fue
Tu compasivo amor, y así cantando moriré
cantando moriré, cantando moriré;
tu compasivo amor,
y así cantando moriré.
Estrofa 6
Y cuando del sepulcro ya resucitado esté
Canción más noble y dulce allá en gloria entonaré
en gloria entonaré, en gloria entonaré;
canción más noble y dulce allá en gloria entonaré.